Discurso de recepción del mando
Escrito por Administrator

Al asumir, con emoción difícil de disimular, este alto cargo que antes han desempeñado hombres de relevantes condiciones, quiero expresar a todos ustedes mis agradecimientos por la gran confianza y aprecio que en esta elección están contenidos.  Y desde lo más profundo de mí ser, doy gracias a Dios por la nueva oportunidad de servir que  me otorga.

Me hago cargo del rico legado que han dejado mis predecesores, quienes en el ejercicio de sus altas responsabilidades cumplieron una gran labor que ha permitido a Rotary Club de  Santiago un andar siempre exitoso que se ha traducido en numerosas obras a favor de la comunidad y, de manera especial, en beneficio de los más necesitados.

La presidencia, que la generosidad de ustedes me han regalado, constituye unos de los momentos más importantes de mi vida, por lo que  les expreso mi profunda gratitud por la tan alta distinción que me han conferido, la cual, pueden estar seguros, sabré honrar y servir con dedicación y entrega.

Para quien les habla, y sé que para ustedes también lo es, ser rotario es sencillamente ser responsable y solidario, con valores que representan una forma de vida.

El futuro de Rotary será tan difícil o tan sencillo como el mundo que nos espera. Los instrumentos para subsistir, pervivir y realizarse deberán adaptarse a las épocas y circunstancias, es decir, tenemos que reconocer y estar atentos a que grandes cambios se ciernen sobre los pueblos de la tierra en el orden social y económico y que la vida se ciñe al principio de la adaptación, no a la resistencia ciega a toda innovación del medio ambiente, que rige sus patrones motivacionales por una causalidad infinita, tanto ética como jurídica, espiritual como pragmática.

Visualizo a Rotary en un futuro integrado por hombres y mujeres que cumplen las exigencias de nuestros estatutos y recomendaciones, deseosos de actualizarse, de pensar con su tiempo, de vivir de frente al mañana, apremiante y fascinador, con voluntad, con claridad en la problemática a resolver y con fuerza y tesón para transformarlo.

No podemos vivir a la zaga de los acontecimientos. Sólo así Rotary alcanzará edades insospechadas, seguro de su fe, de su doctrina, de su esencia humana, siempre que no desnaturalice su vocación por la práctica de la amistad, el respeto por la justicia, la permanente fe en el destino de la humanidad y sepa colocar a la técnica y a la ciencia, al servicio de la esperanza en un mundo mejor.

Muy a menudo asociamos la caridad con el dinero. Es cierto que este es importante, pero nunca podrá sustituir nuestro toque humano, esos pequeños actos de bondad a que nos llama Rotary.  Veamos siempre la caridad como sinónimo del amor, esa fuerza incontrolable que mueve al mundo y que lleva a los seres humanos a ejecutar actos heroicos.

Creo que la fortaleza de los rotarios radica en que cada día puede marcar una diferencia y encender una luz de esperanza en la vida de un ser humano. Ese es nuestro propósito, en ese afán nos movemos para alumbrar nuestro camino con servicio.

El crecimiento vertiginoso de la población, la tendencia a las grandes aglomeraciones de seres que conviven en colosales centros urbanos, donde hay carencias de diversa naturaleza, son aspectos a los que una institución como Rotary debe estar, de acuerdo a sus principios y fines, siempre atenta.

Dentro de tales privaciones o necesidades, originadas en las grandes urbes, ocupa un lugar importante la falta de una relación humana directa, cálida y solidaria, que tan necesaria es para el pleno desarrollo del ser humano.

Todos tenemos - qué duda cabe -, necesidad de ser reconocidos por alguien, de ser queridos, de ser considerados, de no ser simplemente seres anónimos viviendo en proximidad a otros millones de seres en iguales condiciones.

Desde este contexto, cabe destacar cuán visionario fue nuestro fundador Paul Harris, que supo detectar estas falencias, esta insolaridad humana y dio origen así a nuestra organización, cuyos principios prendieron rápidamente en el corazón de los hombres de buena voluntad, y de esta manera, de cuatro que fueron sus creadores en un principio, en ese lejano 23 de febrero de 1905, hoy los rotarios sobrepasan el millón doscientos mil. Son hombres y mujeres  que han sentido el llamado de Rotary a alumbrar el camino con servicio, a “dignificar al ser humano“. De ese Club con que se inició Rotary, hemos pasado a cerca de 33 mil clubes rotarios distribuidos en 200 países y regiones geográficas.

Si la vida nos ha brindado la oportunidad de pertenecer a una institución de las dimensiones y nobleza de Rotary, esforcémonos por ser entusiastas y activos miembros de esta institución y sepamos superar todos nuestros prejuicios y beligerancias, para que nuestra diaria convivencia no tenga otro ropaje que el de la amistad y la cordialidad, de manera que estemos seguros de que no habremos de herir a nadie. Traigamos a la mesa rotaria esas muchas cosas que nos unen, y dejemos de lado las pocas que puedan separarnos, para que Rotary sea lo que debe ser: el crisol de los buenos sentimientos y del espíritu de fraternidad entre los hombres.

Hoy, ha puesto fin a su presidencia, nuestro querido amigo y consocio, Alfredo Valdés Rodríguez. Lo felicito de todo corazón, y le agradezco el entusiasmo y dedicación con que lo vimos trabajar en y por nuestro club. Le expreso, asimismo, mi profunda gratitud, por los generosos conceptos con que se ha referido a mi persona, sus deseos de éxito a mi presidencia y generoso apoyo prometido a mis labores.

En su gestión estuvo muy bien secundado por su Directorio y por todos aquellos socios en los que los ideales rotarios se han encarnado profundamente y que manifiestan en el diario quehacer rotario su loable espíritu de servicio y de compañerismo.

Palabras especiales y profundo sentimiento de cariño tengo para la Comisión de Señoras, que integran las esposas de nuestros socios, la cual lleva realizando, en sus más de siete décadas de existencia, una labor que merece todo nuestro apoyo y encendidas congratulaciones.

Felicito a mi muy querida amiga Carmen Ortiz de Valdés, quien este año ha sido su presidenta, y través de ella a las presidentas que la han antecedido en el cargo, y ciertamente, a quienes la han integrado en el pasado y la integran en el presente.  Me siento muy enriquecida por la amistad que he encontrado entre ellas, lo que ciertamente ha influido en mi apego por Rotary.

Mis parabienes expreso a Pilar Martínez de González, otra muy querida amiga, quien será la Presidenta de la Comisión de Señoras en el nuevo período rotario que nos aprestamos a iniciar. Mis mejores deseos de éxito para ella y quienes la acompañen en su Directiva. Desde ya les digo que pueden contar con mi plena ayuda en sus labores.

Me asiste la convicción y la certeza, de que este nuevo año que se abre en el horizonte de nuestro Club, será rico en realizaciones. Baso esta convicción en la capacidad y calidad de los miembros que formarán parte del Directorio; en la de mi querido Secretario, Roberto Pualuan Koppelkamm, amigo de mi niñez, cordial y caballeroso, quien ha demostrado desde su incorporación a este club, un gran interés y compromiso por Rotary, a la vez que un espíritu de servicio  encomiable.

Expreso mis congratulaciones al Gobernador de nuestro distrito 4340, Miroslav Bakovic Zuvic, por la exitosa labor que realizó en el ejercicio de su importante y difícil cargo, admirablemente secundado por Tere, su querida esposa y ex Presidenta de la Comisión de Señoras de Rotary Club de Santiago.

Emociona constatar la convicción, mesura y entrega con que Miroslav asumió sus funciones y las llevó felizmente a cabo, en concordancia con el lema de nuestro Presidente Internacional, Ray Klinginsmith: Fortalecer comunidades, Unir continentes, exhortándonos a ser mejores, más grandes y más audaces.

En los próximos días, asumirá la Gobernación, el ex Presidente de Rotary Club  Cachapoal, Juan Villagrán García, probado rotario, trabajador infatigable de la causa rotaria, que cuenta con todas las capacidades para realizar una destacada labor. Desde ya le ofrecemos nuestra entusiasta ayuda y cooperación.

Para el período 2011-2012 nuestro Presidente de RI, Kalyan Banerjee de la India, nos pone una tarea inspiradora con su lema: “Busca dentro de ti para abrazar a la humanidad”. Con esa calidez nos pide especialmente que nos preocupemos de la familia, la continuidad y el cambio.  Serán las grandes áreas a las que dedicaremos nuestro trabajo este año.

En este trascendental momento de mi vida, cumplo con expresar mi testimonio de afecto y agradecimiento, a quien es mi padrino en este Club y apreciado amigo en Rotary: Willie Hayes González, quien hace 5 años,  me dio a Rotary, para que fuera, desde entonces y para siempre, amiga de todos ustedes.

Quiero agradecer emocionada la presencia y la compañía en esta tarde de personas ajenas a Rotary que han venido a respaldarme en esta ocasión, me refiero en primer lugar a nuestra familia, encabezada por nuestro hermano-papá, Rafael Rodríguez Iturriaga, quien ha cumplido con creces y gran cariño su papel de Pater Familiae; mi cuñado, compadre y ex socio del club Patricio Rodríguez Iturriaga y su esposa María Cristina y nuestro adorado hijo mayor, Jorge Rodríguez Rückert.  Ignacio, nuestro otro adorado hijo no ha podido estar físicamente aquí, pues está haciendo su internado de medicina en el Hospital Padre Hurtado, pero sé que su espíritu está con nosotros en este momento.

Yo soy hija única, por eso soy tan alta.  Y a quien Dios no le da hermanos, la Virgen le da compañeros de curso.  A mi muy querido amigo de toda la vida, Alejando Kolbe Vial, hijo de nuestro apreciado socio Harold Kolbe Stumpf, gracias una vez más por su compañía, demostrándome, como siempre, lo trascendental que es nuestra amistad, nuestros sentimientos recíprocos de lealtad y cariño.

También agradezco a los rotarios de otros clubes que han llegado hasta acá a testimoniarnos su camaradería y afecto: Vitacura, con Eric y Soledad Krumm; José Miguel Oportus y Carlos Méndez y Vivi; Providencia, con Carol López y Carmen; Vicuña Mackenna, en la persona del Asistente del Gobernador en nuestro Club, Eliseo Salazar Varela y su hija; y, en especial, a uno de mis grandes orgullos rotarios: Rotary Club Paine Sur, nuestros queridos ahijados.

Y cómo no alegrarme con la presencia de nuestras visitas de allende los Andes, nuestros amigos Lily y Guillermo Cittadini, quienes han viajado para estrechar lazos de amistad y compañerismo.

Motivo de inmensa satisfacción es contar hoy con la gratísima sorpresa que me ha dado mi entrañable amiga, hermana de corazón, Marta Ubiría, del Centro de Servicios de Sudamérica Meridional de Rotary International. Gracias Martita por tu compañía.

Se me quedaba en el tintero la presencia de George Poblete; Presidente Electo de Rotary Club Rapa Nui de Isla de Pascua. Iorana George, Maururu.

Trascendental es el apoyo logístico de nuestra Secretaría.  Agradezco el esmero y dedicación con que desempeñan su labor de soporte a las distintas presidencias. Fernando, Adelita, Linda y Jorge, muchas gracias.

Permítanme, queridas amigas y queridos amigos, una mención muy especial y familiar referida a mí muy amado esposo Jorge, ex Presidente de este Club y ex Gobernador del Distrito al cual pertenecemos. A su lado he aprendido a conocer a Rotary, a quererlo y a identificarme plenamente con sus postulados de servicio, los que he tratado de asistir de la mejor manera en todos los cargos y actividades que he desempeñado en esta muy noble y queridísima institución.

Si yo llevo conmigo una luminosa y reconfortante imagen de Rotary, no es porque yo la haya hecho más bella, sino porque así la aprendí y heredé de Jorge.

Sustentada en el apoyo y amistad que ustedes, queridas amigas y queridos amigos rotarios, siempre me han dado, asumo la presidencia de Rotary Club de Santiago con fe, alegría y consciente de mis limitaciones, dudosa de mi acierto; humilde, pero presente de todas maneras para servir, me atrevo a afrontar esta ardua responsabilidad con la confianza y certeza de que tras mío estarán todos ustedes, junto al Vice-Presidente Roberto Zúñiga Espinosa, bregando porque nuestra institución prosiga el exitoso recorrido de servicio que la ha acompañado a lo largo de sus 86 años de existencia.

Que este feliz momento, sea un encuentro y una promesa para el futuro de nuestro Rotary, que nos permita revitalizar nuestras acciones y nuestro espíritu fraterno y de amistad, en un camino por el bien común de los hombres y la sociedad.

Viva Rotary.

Muchas gracias y que Dios nos bendiga a todos.